Los compañeros de clase son esas personas que pasan quince años junto a ti y que no conoces absolutamente nada de ellos. Los profesores tienen una fijación por ponerte al lado del compañero que peor te cae, al que menos conoces o incluso con el ex de tu mejor amiga. A mí me han sentado al lado de dos de mis mejores amigas, pero como si de una necesidad básica se tratara, mi profesora no ha podido reprimirse y me ha colocado delante de las dos chicas más tontas que conozco. Me he pasado el día entero con dolor de cabeza escuchando sus necias risitas sin poder decirles nada para remediarlo. Cuando por fin ha tocado la campana me he girado y les he lanzado una mirada de lo que yo creía que sería helado desdén pero que ellas han debido interpretar como un simple dolor de tripa.
En realidad no he debido ni molestarme porque como suele decir mi abuelo; el español medio no entiende las indirectas.
Hasta la próxima entrada:
Sofía Berenguer
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